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BATTIA: qué hace y cuánto ha levantado la startup vasca

BATTIA ha recibido 7,8 millones del IDAE para reciclar baterías de vehículos eléctricos con robótica e IA. La startup vasca prevé tener su planta operativa en Gipuzkoa en 2029.

Startups Españolas · · 10 min
Foto: Kumpan Electric / Unsplash

La spin-off vasca de Ceit y Tekniker recibe 7,8 millones del IDAE para construir una planta industrial que procese 1.000 toneladas de baterías al año en 2030

BATTIA ha recibido 7,8 millones de euros del programa RENOCICLA del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) para desarrollar su tecnología de reciclaje de baterías de vehículos eléctricos y construir una planta industrial en Gipuzkoa. La startup vasca, surgida como spin-off de los centros tecnológicos Ceit y Tekniker, combina inteligencia artificial, robótica e hidrometalurgia sostenible para recuperar materiales críticos de las baterías que el mercado europeo debe gestionar.

  • Qué es: Startup deeptech española de reciclaje avanzado de baterías de vehículos eléctricos
  • Dónde: Gipuzkoa, País Vasco; surgida como spin-off de Ceit y Tekniker
  • Fundada: Startup creada a partir de la investigación de Ceit y Tekniker
  • Financiación: 7,8 M€ del programa RENOCICLA (IDAE), con apoyo de Kutxa Fundazioa, Diputación Foral de Gipuzkoa, SPRI y BIC Gipuzkoa
  • Objetivo industrial: Planta operativa en 2029 con capacidad de 1.000 toneladas anuales en 2030

¿Qué hace BATTIA y por qué importa ahora?

BATTIA desarrolla un sistema integrado para desmontar, procesar y recuperar los materiales que componen las baterías de ión de litio usadas en vehículos eléctricos. Su tecnología combina robótica avanzada para el desmontaje automatizado, inteligencia artificial para optimizar el proceso y técnicas de hidrometalurgia sostenible —un método químico en fase acuosa que permite extraer metales con menor impacto ambiental que los procesos pirometalúrgicos convencionales, que requieren altas temperaturas y generan más emisiones.

El problema que intenta resolver es concreto y creciente. La electrificación del transporte avanza a ritmo acelerado en Europa, lo que significa que en los próximos años llegarán al final de su vida útil millones de baterías de vehículos eléctricos. Esas baterías contienen litio, níquel, cobalto y manganeso —materiales clasificados como críticos por la Unión Europea por su escasez y dependencia de terceros países— y su gestión inadecuada genera residuos peligrosos. El reciclaje convencional recupera estos materiales de forma parcial e ineficiente. BATTIA apuesta por un proceso más preciso y automatizado que eleve la tasa de recuperación y reduzca los residuos.

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¿De dónde viene BATTIA?

La startup surgió como spin-off de 🔬 Ceit y 🔧 Tekniker, dos centros tecnológicos vascos con décadas de trayectoria en investigación industrial aplicada. Este origen no es un detalle menor: significa que la tecnología de BATTIA no parte de cero, sino de años de investigación en materiales, automatización y procesos industriales desarrollada en entornos académicos y de I+D.

La compañía cuenta con un equipo directivo y técnico vinculado al desarrollo de su tecnología en los centros tecnológicos Ceit y Tekniker. La información pública disponible no permite atribuir de forma concluyente la cofundación a personas concretas.

La ubicación en Gipuzkoa no es casual. El País Vasco concentra una parte significativa del tejido industrial y de investigación aplicada de España, con acceso a financiación pública regional —SPRI, Diputación Foral de Gipuzkoa, BIC Gipuzkoa— y a una red de centros tecnológicos que facilita la transferencia de conocimiento al mercado.

¿Cómo funciona su tecnología?

El proceso de BATTIA se articula en varias etapas que buscan maximizar la recuperación de materiales y minimizar los residuos peligrosos.

  1. Desmontaje automatizado: La robótica avanzada permite desmontar las baterías de forma segura y sistemática, reduciendo la intervención manual y los riesgos asociados a su manipulación.
  2. Optimización por inteligencia artificial: La inteligencia artificial se integra en el proceso para mejorar el tratamiento de baterías con distintas características.
  3. Recuperación por hidrometalurgia sostenible: Los materiales separados se procesan mediante técnicas hidrometalúrgicas orientadas a recuperar materiales reutilizables para la cadena de valor de las baterías.

¿Cuánto dinero ha levantado y de dónde viene?

La financiación principal comunicada para BATTIA procede de una ayuda pública del programa RENOCICLA del IDAE, lo que refleja el interés institucional en desarrollar capacidad de reciclaje de baterías en España.

Fuente Importe Instrumento
IDAE (programa RENOCICLA) 7,8 millones de euros Ayuda pública del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la UE
Kutxa Fundazioa, Diputación Foral de Gipuzkoa, SPRI, BIC Gipuzkoa No desglosado públicamente Apoyo institucional regional

Las fuentes públicas comunican principalmente una ayuda de 7,8 millones de euros del programa RENOCICLA. Algunas publicaciones redondean la cifra a 8 millones de euros, pero el importe específico de referencia es el concedido por el IDAE.

El programa RENOCICLA, gestionado por el IDAE y financiado con fondos europeos del Plan de Recuperación, está diseñado para impulsar proyectos de reciclaje y economía circular en España. Que BATTIA haya obtenido esta ayuda indica que su propuesta fue seleccionada dentro del instrumento público.

Sin valoración ni ingresos publicados

BATTIA no ha publicado ninguna valoración de empresa, ni datos de ingresos, clientes o contratos comerciales. La compañía está en fase de desarrollo tecnológico y diseño de su planta industrial. Los ingresos comerciales, si los hay, no son públicos.

¿Qué planea construir?

El destino principal de los 7,8 millones de RENOCICLA es el desarrollo de la tecnología y la construcción de una planta industrial de reciclaje de baterías en Gipuzkoa. Los plazos que maneja BATTIA son los siguientes:

  • 2029: Puesta en marcha de la planta
  • 2030: Alcanzar una capacidad de procesamiento de 1.000 toneladas anuales de baterías

Una planta con esa capacidad no es una instalación piloto: 1.000 toneladas anuales representa un volumen industrial relevante para el mercado europeo de reciclaje de baterías, aunque lejos de las capacidades de los grandes operadores establecidos en el norte de Europa y Asia. El objetivo de BATTIA es demostrar que su proceso funciona a escala industrial antes de plantearse una expansión posterior.

¿Por qué el reciclaje de baterías es un problema urgente?

La electrificación del transporte avanza a un ritmo que el sistema de gestión de residuos europeo no estaba preparado para absorber. Las baterías de ión de litio tienen una vida útil media de entre 8 y 15 años en aplicaciones de automoción. Las primeras generaciones de vehículos eléctricos vendidos en Europa a partir de 2010-2015 están llegando o llegarán pronto al final de su vida útil, lo que genera un flujo creciente de baterías que necesitan tratamiento.

El problema tiene dos dimensiones. La primera es ambiental: las baterías contienen materiales peligrosos que no pueden ir a vertedero y que, si se gestionan mal, contaminan suelos y aguas. La segunda es estratégica: litio, cobalto, níquel y manganeso son materiales críticos cuya extracción primaria depende en gran medida de países como la República Democrática del Congo, Chile, Indonesia o China. Recuperarlos del reciclaje reduce esa dependencia y acorta la cadena de suministro para los fabricantes europeos de baterías.

El Reglamento Europeo de Baterías, en vigor desde 2023, establece objetivos obligatorios de recuperación de materiales para 2027 y 2031, lo que crea un marco regulatorio que obliga a la industria a desarrollar capacidad de reciclaje. BATTIA entra en el mercado en el momento en que esa presión regulatoria empieza a traducirse en demanda real.

¿Qué ventaja tiene frente a otros enfoques?

El reciclaje de baterías no es un campo vacío. Existen operadores industriales en Europa —principalmente en Alemania, Francia y los países nórdicos— que ya procesan baterías usadas, y startups en distintos estadios de desarrollo que apuestan por tecnologías similares o alternativas.

La apuesta diferencial de BATTIA descansa en tres elementos que, según la información pública disponible, la distinguen del reciclaje convencional:

  • Automatización del desmontaje: La robótica permite reducir la intervención manual y facilitar la escalabilidad del proceso.
  • Adaptación por IA: La inteligencia artificial permite optimizar el tratamiento de distintos tipos de baterías.
  • Origen en centros tecnológicos: El respaldo de Ceit y Tekniker aporta una base de investigación aplicada.

Lo que BATTIA no ha publicado —y que será determinante para evaluar su posición competitiva real— son las tasas de recuperación de materiales que alcanza su proceso, el coste por tonelada procesada y la pureza de los materiales recuperados. Esos datos son los que el mercado industrial exigirá antes de firmar contratos.

Retos para escalar una solución industrial

Pasar de la tecnología validada en laboratorio a una planta industrial que procese 1.000 toneladas anuales es el reto central de BATTIA en los próximos tres años. Las startups deeptech de materiales e industria pesada enfrentan un conjunto de obstáculos específicos que las diferencian de las startups de software.

El valle de la muerte industrial

El salto entre una planta piloto y una instalación industrial a escala requiere inversiones de capital muy superiores a las que suelen manejar los fondos de venture capital generalistas. Los 7,8 millones de RENOCICLA son un punto de partida, pero construir y operar una planta de reciclaje industrial requiere financiación adicional —probablemente en forma de deuda industrial, nuevas ayudas públicas o entrada de inversores especializados en infraestructura— antes de 2029.

Suministro de baterías usadas

Para que la planta funcione a plena capacidad necesita un flujo constante y predecible de baterías al final de su vida útil. Eso implica acuerdos con fabricantes de vehículos, gestores de flotas, talleres de reparación y operadores de segunda vida de baterías. Sin contratos de suministro, la capacidad instalada no se traduce en producción real.

Competencia con operadores establecidos

El mercado europeo de reciclaje de baterías atrae capital e interés de grandes grupos industriales que tienen más recursos, más experiencia operativa y relaciones comerciales ya establecidas con los fabricantes de vehículos. BATTIA tendrá que demostrar que su proceso ofrece ventajas técnicas o económicas suficientes para ganar contratos frente a esos competidores.

Evolución tecnológica de las baterías

La química de las baterías de vehículos eléctricos está cambiando. Las baterías de fosfato de hierro y litio (LFP), que no contienen cobalto ni níquel, ganan cuota de mercado frente a las de NMC (níquel, manganeso, cobalto). Eso afecta al valor económico de los materiales recuperables y obliga a los recicladores a adaptar sus procesos continuamente.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es BATTIA?

BATTIA es una startup deeptech española de Gipuzkoa, País Vasco, surgida como spin-off de los centros tecnológicos Ceit y Tekniker. Desarrolla tecnología para el reciclaje avanzado de baterías de vehículos eléctricos combinando robótica, inteligencia artificial e hidrometalurgia sostenible para recuperar materiales críticos como litio, níquel, cobalto y manganeso.

¿Cuánto dinero ha levantado BATTIA?

BATTIA ha recibido 7,8 millones de euros del programa RENOCICLA, gestionado por el IDAE con fondos del Plan de Recuperación de la UE. Cuenta además con el apoyo institucional de Kutxa Fundazioa, la Diputación Foral de Gipuzkoa, SPRI y BIC Gipuzkoa. Algunas fuentes redondean la cifra principal a 8 millones de euros.

¿Quiénes fundaron BATTIA?

BATTIA surgió de la colaboración y la investigación desarrollada en los centros tecnológicos Ceit y Tekniker. La información pública disponible no permite confirmar de forma concluyente una lista concreta de fundadores.

¿Cuándo tendrá BATTIA su planta operativa?

BATTIA prevé poner en marcha su planta industrial de reciclaje de baterías en Gipuzkoa en 2029. El objetivo es alcanzar una capacidad de procesamiento de 1.000 toneladas anuales en 2030. La financiación del IDAE está destinada al desarrollo tecnológico y la construcción de esa instalación.

¿Qué materiales recupera BATTIA de las baterías?

El proceso de BATTIA está diseñado para recuperar materiales activos de las baterías de ión de litio, entre ellos litio, níquel, cobalto y manganeso. Estos elementos están clasificados como materiales críticos por la Unión Europea por su importancia estratégica y la dependencia de su extracción primaria de países fuera de Europa.

¿Qué es el programa RENOCICLA del IDAE?

RENOCICLA es un programa de ayudas gestionado por el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) y financiado con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Está orientado a impulsar proyectos de reciclaje y economía circular en España. BATTIA obtuvo 7,8 millones de euros de este programa.

Fuentes

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Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial. Más información en nuestros Avisos Legales.

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