InicioPerfilesFisify: Fisioterapia preventiva con IA desde el móvil
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Imagen: © Martin Schenk S.L.

La startup bilbaína que combina fisioterapeutas profesionales e inteligencia artificial para democratizar el acceso a tratamientos preventivos y rehabilitación

Cada año, millones de personas acuden a consultas de fisioterapia cuando el dolor ya se ha instalado. Lesiones musculares, problemas de espalda, molestias cervicales: la fisioterapia tradicional actúa cuando el daño está hecho. Pero, ¿y si pudiéramos prevenir esas lesiones antes de que aparezcan? Esa es la apuesta de 💪 Fisify, una startup bilbaína que ha desarrollado una plataforma digital que combina la experiencia de fisioterapeutas profesionales con inteligencia artificial para ofrecer programas de ejercicio preventivo y rehabilitación accesibles desde cualquier smartphone.

Fundada en 2020 por tres profesionales vascos —Egoitz Lazkano (CEO y fisioterapeuta), Iñaki Markinez (fisioterapeuta) e Inhar Aldalur (CTO y desarrollador)—, Fisify nació con una misión clara: democratizar el acceso a la fisioterapia y transformar un modelo reactivo en uno preventivo. La empresa ha captado ya 1,05 millones de euros en financiación y trabaja con grandes aseguradoras y empresas como Generali, AXA, Repsol o Vodafone, expandiéndose además a mercados internacionales como México y Chile.

El problema: fisioterapia cara, reactiva y poco accesible

El sistema tradicional de fisioterapia presenta barreras significativas. Una sesión presencial puede costar entre 40 y 60 euros, y los tratamientos suelen requerir múltiples visitas. Además, el acceso está limitado por horarios de consulta, disponibilidad de profesionales y ubicación geográfica. Para muchas personas, especialmente en zonas rurales o con agendas complicadas, mantener un tratamiento continuado resulta inviable.

Pero el mayor problema es otro: la fisioterapia convencional actúa cuando la lesión ya existe. Los pacientes acuden al fisioterapeuta con dolor crónico, lesiones deportivas o problemas posturales que llevan meses o años desarrollándose. La prevención, que podría evitar gran parte de estas dolencias, queda relegada a un segundo plano por falta de recursos, tiempo o conocimiento.

Según datos del sector sanitario, las patologías musculoesqueléticas representan una de las principales causas de baja laboral en España, con un coste económico y social considerable. La prevención mediante ejercicio terapéutico podría reducir significativamente estos casos, pero requiere seguimiento profesional constante, algo que el modelo presencial no puede ofrecer de forma masiva y asequible.

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La solución de Fisify: fisioterapia digital con IA

Fisify aborda este problema mediante una plataforma digital que permite a los usuarios acceder a programas de ejercicio terapéutico diseñados por fisioterapeutas profesionales, con seguimiento personalizado a través de inteligencia artificial. La aplicación móvil funciona como un fisioterapeuta de bolsillo, disponible 24/7 y adaptado a las necesidades específicas de cada persona.

El corazón tecnológico de la plataforma es Aurya, un asistente virtual basado en IA que guía a los usuarios a través de sus rutinas de ejercicios, corrige posturas mediante reconocimiento visual y ajusta los programas según la evolución de cada paciente. Los ejercicios están diseñados por fisioterapeutas colegiados y validados clínicamente, garantizando que la tecnología no sustituye al profesional, sino que amplifica su alcance.

La plataforma ofrece dos tipos principales de tratamiento: programas preventivos para evitar lesiones (especialmente útiles para trabajadores con riesgo de problemas musculoesqueléticos) y programas de rehabilitación para recuperación post-lesión o post-cirugía. En ambos casos, el usuario recibe un plan personalizado que se adapta a su condición física, historial médico y objetivos específicos.

Lo que diferencia a Fisify de una simple app de ejercicios es su enfoque híbrido: combina la autonomía del usuario con la supervisión profesional. Los fisioterapeutas pueden monitorizar el progreso de sus pacientes de forma remota, ajustar tratamientos y mantener comunicación directa cuando es necesario. Esto permite un seguimiento continuado sin necesidad de desplazamientos constantes a la consulta.

Modelo de negocio: B2B como palanca de crecimiento

Aunque Fisify ofrece suscripciones directas a consumidores (modelo B2C, business-to-consumer), su estrategia principal se centra en el canal B2B (business-to-business), vendiendo su plataforma a tres tipos de clientes corporativos: aseguradoras de salud, empresas y centros sanitarios.

Las aseguradoras como Generali, AXA, Asisa y Zurich integran Fisify en sus pólizas de salud como un servicio adicional para sus asegurados. Para las compañías de seguros, esto representa una ventaja doble: ofrecen un valor añadido diferencial a sus clientes y, al mismo tiempo, reducen costes al prevenir lesiones que requerirían tratamientos presenciales más caros. La prevención es, literalmente, más rentable que la curación.

En el ámbito empresarial, compañías como Repsol, Vodafone, Eroski, Día y Nestlé utilizan Fisify como parte de sus programas de salud laboral. Los trabajadores con riesgo de lesiones musculoesqueléticas —especialmente en sectores con alta carga física o trabajos sedentarios prolongados— acceden a programas preventivos personalizados. Para las empresas, esto se traduce en reducción de bajas laborales, mejora del bienestar de la plantilla y cumplimiento de normativas de prevención de riesgos laborales.

El tercer canal son los centros de salud y clínicas de fisioterapia, que utilizan la plataforma como complemento a sus tratamientos presenciales. Un fisioterapeuta puede diseñar un programa de ejercicios en consulta y hacer seguimiento digital entre sesiones, optimizando así su tiempo y mejorando los resultados del paciente.

Este modelo B2B permite a Fisify escalar rápidamente sin depender exclusivamente de la captación individual de usuarios, aprovechando la base de clientes de sus socios corporativos. Además, genera ingresos recurrentes mediante contratos anuales o plurianuales con estas organizaciones.

Trayectoria y financiación: de Bilbao al mercado internacional

Desde su fundación en 2020, Fisify ha experimentado un crecimiento sostenido. La startup ha completado dos rondas de financiación: una primera de 150.000 euros y una segunda de 900.000 euros cerrada en 2023, liderada por los fondos de inversión Clave Capital y Draper B1. Esta última ronda, que elevó la financiación total a 1,05 millones de euros, permitió a la compañía ampliar su equipo hasta 21 personas y acelerar su desarrollo tecnológico.

El reconocimiento internacional llegó en 2022-2023, cuando Fisify fue seleccionada como una de las 13 startups europeas con mayor potencial en el sector insurtech (tecnología aplicada a seguros) por Plug and Play Munich, una de las aceleradoras más prestigiosas del mundo. Este programa le abrió las puertas a pruebas piloto con aseguradoras de primer nivel como Munich Re, consolidando su posición en el mercado europeo.

Geográficamente, Fisify ha trascendido el mercado español. La empresa opera ya en México y Chile, dos países con sistemas de salud donde la fisioterapia preventiva tiene un enorme potencial de crecimiento. Los planes de expansión incluyen otros mercados latinoamericanos y el Reino Unido, donde el sistema de salud público (NHS) enfrenta largas listas de espera para tratamientos de fisioterapia.

El equipo fundador combina experiencia clínica y tecnológica. Egoitz Lazkano e Iñaki Markinez aportan la visión desde la práctica profesional de la fisioterapia, mientras que Inhar Aldalur lidera el desarrollo técnico de la plataforma. Esta combinación de perfiles es clave para mantener el equilibrio entre innovación tecnológica y rigor clínico.

Ventaja competitiva: el factor humano detrás de la IA

El mercado de aplicaciones de salud y bienestar está saturado. Existen decenas de apps de ejercicio, desde entrenamientos generales hasta programas específicos de yoga o pilates. Incluso en el nicho de fisioterapia digital, Fisify compite con plataformas como Kaia Health (alemana, con fuerte presencia en Estados Unidos) o Fiix (española, enfocada en rehabilitación).

La diferencia de Fisify radica en su enfoque híbrido profesional-tecnológico. Mientras muchas apps ofrecen rutinas genéricas o algoritmos automatizados, Fisify mantiene al fisioterapeuta en el centro del proceso. Los programas no son generados únicamente por IA, sino diseñados por profesionales colegiados que supervisan la evolución del paciente. La tecnología actúa como facilitador, no como sustituto.

Aurya, el asistente virtual, utiliza visión por computadora para analizar la ejecución de ejercicios en tiempo real, corrigiendo posturas y previniendo lesiones por mala técnica. Pero cuando el algoritmo detecta anomalías o falta de progreso, el caso se escala a un fisioterapeuta humano que puede intervenir directamente. Esta combinación de automatización y supervisión profesional es difícil de replicar.

Otro elemento diferenciador es la validación clínica. Los programas de Fisify están respaldados por evidencia científica y diseñados según protocolos clínicos establecidos, lo que genera confianza tanto en usuarios finales como en clientes corporativos. Para una aseguradora o una empresa, contratar una solución validada profesionalmente reduce riesgos legales y garantiza resultados medibles.

Desafíos: regulación, escalabilidad y educación del mercado

A pesar de su crecimiento, Fisify enfrenta retos significativos. El primero es regulatorio. La fisioterapia digital opera en una zona gris entre el software de bienestar y el dispositivo médico. En Europa, la regulación de aplicaciones de salud está endureciéndose, con requisitos crecientes de certificación y cumplimiento normativo. Obtener y mantener estas certificaciones requiere inversión constante en compliance y adaptación a diferentes marcos legales según el país.

El segundo desafío es la escalabilidad del modelo híbrido. Mantener fisioterapeutas disponibles para supervisión profesional limita la capacidad de crecimiento exponencial que caracteriza a las plataformas puramente digitales. Fisify debe encontrar el equilibrio entre automatización (para reducir costes) y supervisión humana (para mantener calidad), un equilibrio que se complica a medida que la base de usuarios crece.

La educación del mercado es otro obstáculo. Muchos usuarios y empresas aún no comprenden el valor de la fisioterapia preventiva. La mentalidad dominante sigue siendo reactiva: «voy al fisio cuando me duele». Cambiar este paradigma requiere campañas de concienciación, estudios de caso que demuestren ROI (retorno de inversión) para empresas y aseguradoras, y tiempo para que la cultura de prevención se normalice.

Finalmente, la competencia internacional es feroz. Kaia Health ha levantado más de 75 millones de dólares y opera en múltiples continentes. Competir con startups mejor financiadas requiere que Fisify encuentre nichos específicos donde pueda diferenciarse, ya sea por especialización clínica, integración con sistemas de salud locales o partnerships estratégicos con actores establecidos.

Perspectivas: el futuro de la fisioterapia es híbrido

El mercado de salud digital está en plena expansión. Según proyecciones del sector, el mercado global de telemedicina y salud digital superará los 500.000 millones de dólares en 2025, con la fisioterapia digital como uno de los segmentos de mayor crecimiento. La pandemia de COVID-19 aceleró la adopción de soluciones remotas, y muchos de esos cambios de comportamiento se han consolidado.

Para Fisify, el camino pasa por consolidar su posición en España y expandirse estratégicamente en mercados donde el acceso a fisioterapia es limitado o caro. Latinoamérica representa una oportunidad enorme: poblaciones jóvenes, creciente penetración de smartphones y sistemas de salud con recursos limitados. El Reino Unido, con su NHS saturado y listas de espera de meses para fisioterapia, es otro mercado prioritario.

La evolución tecnológica también jugará a favor. Los avances en visión por computadora, sensores de movimiento en smartphones y algoritmos de aprendizaje automático permitirán diagnósticos más precisos y programas más personalizados. La integración con wearables (dispositivos portátiles como smartwatches) podría añadir capas adicionales de monitorización, detectando patrones de movimiento problemáticos antes de que deriven en lesiones.

El modelo híbrido que defiende Fisify —tecnología potente con supervisión profesional— parece el más sostenible a largo plazo. La IA puede escalar, pero la confianza del paciente y la responsabilidad clínica requieren el factor humano. Las startups que logren ese equilibrio, como parece estar haciendo Fisify, tienen potencial para redefinir no solo la fisioterapia, sino la prevención en salud en general.

Con 1,05 millones de euros en caja, un equipo de 21 personas, presencia en tres países y clientes corporativos de peso, Fisify ha demostrado que su propuesta tiene tracción. Ahora el reto es ejecutar la expansión sin perder la calidad que la diferencia, educar al mercado sobre el valor de la prevención y competir con jugadores internacionales mejor financiados. Si lo consigue, la startup bilbaína podría convertirse en referente europeo de fisioterapia digital preventiva.

Fuentes

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