La fórmula que usan los inversores para ponerle precio a empresas que aún no ganan dinero
¿Qué es el método Arrington X?
El método Arrington X es una fórmula matemática para calcular cuánto vale una startup que aún no gana dinero. Es como ponerle precio a una casa que todavía se está construyendo.
La fórmula es sencilla: se multiplican los usuarios mensuales por 100 dólares, y luego se ajusta según los meses que lleva funcionando la empresa. Por ejemplo, si una startup tiene 1.000 usuarios mensuales y lleva 6 meses funcionando, su valoración sería: (1.000 x $100) x (1 + 6/10) = $160.000.
Este método lleva el nombre de Michael Arrington, fundador del blog tecnológico TechCrunch, quien lo desarrolló para ayudar a valorar empresas en sus primeras etapas.
¿Por qué existe este método?
Valorar una startup sin ingresos es como intentar pesar algo invisible. Los métodos tradicionales no funcionan porque se basan en ventas, beneficios o activos que estas empresas aún no tienen.
Aquí es donde entra el problema: los inversores necesitan una forma de decidir cuánto dinero invertir y qué porcentaje de la empresa pedir a cambio. Sin una valoración clara, es imposible hacer estos cálculos.
El método Arrington X intenta resolver esto usando dos datos que sí existen: el número de usuarios y el tiempo que lleva funcionando la empresa.
Cómo se usa en la práctica
Las startups incluyen esta valoración en sus presentaciones para inversores (llamadas pitch decks). Es especialmente útil cuando buscan su primera ronda de financiación importante, conocida como ronda semilla.
Según la información disponible, fondos de inversión como Y Combinator han utilizado métodos similares para evaluar startups en sus primeras etapas. También se menciona que empresas como Brex lo aplicaron antes de generar ingresos.
La ventaja es que da un punto de partida para las negociaciones. En lugar de discutir en el vacío, inversores y fundadores tienen una cifra concreta desde la que empezar a hablar.
Las limitaciones del método
Como cualquier fórmula simple, el método Arrington X tiene sus problemas. El más importante: no todos los usuarios valen lo mismo. Tener 1.000 usuarios que usan tu app una vez al mes no es igual que tener 1.000 usuarios que la usan todos los días.
Además, la fórmula no considera factores cruciales como el equipo fundador, el tamaño del mercado o la competencia. Es como valorar una casa solo por sus metros cuadrados, ignorando si está en el centro de Madrid o en un pueblo abandonado.
El error más grave es seguir usando este método cuando la startup ya tiene ingresos. En ese momento, existen métricas más precisas que reflejan mejor el valor real de la empresa.
¿Sigue siendo relevante?
El ecosistema de startups ha evolucionado mucho desde que se creó este método. Hoy existen herramientas más sofisticadas para valorar empresas sin ingresos, que consideran factores como el engagement de usuarios, el crecimiento mensual o el potencial de mercado.
Sin embargo, su simplicidad sigue siendo atractiva para founders primerizos que necesitan una referencia rápida. Es como usar una regla básica de cocina: no es perfecta, pero te da una idea de por dónde empezar.
La clave está en entender que cualquier método de valoración pre-revenue es solo una aproximación. El valor real de una startup se demuestra con el tiempo, cuando empieza a generar ingresos y a crecer de forma sostenible.