Un fondo de inversión que convirtió Wall Street en un concurso global de inteligencia artificial con datos encriptados y recompensas en criptomonedas
Un hedge fund donde miles de cerebros compiten (y nadie sabe quién es quién)
Imagina un concurso semanal donde científicos de datos de todo el mundo compiten para predecir qué acciones subirán o bajarán en la bolsa. Ahora imagina que nadie sabe quién es quién, que los datos están encriptados (codificados para que nadie vea la información real), y que los ganadores reciben criptomonedas. Eso es Numerai.
Fundada en octubre de 2015 en San Francisco por Richard Craib, Numerai es un hedge fund (fondo de inversión que busca ganar dinero en la bolsa) que funciona de manera radicalmente diferente a Wall Street tradicional.
¿Cómo funciona esto exactamente?
Cada semana, Numerai toma datos financieros reales del mercado de valores y los encripta. Es como si convirtieran «Apple subió 5%» en «Variable X cambió 5%». Nadie puede ver qué empresa es, pero los patrones matemáticos siguen ahí.
Luego comparten estos datos encriptados con una comunidad global de científicos de datos anónimos. Estos participantes crean modelos de inteligencia artificial que intentan predecir qué pasará con esas variables misteriosas.
Los mejores modelos (los que aciertan más predicciones) reciben recompensas en tokens Numeraire (NMR), la criptomoneda propia de Numerai. El suministro total de estos tokens es de 11 millones, emitidos en febrero de 2017.
Mientras tanto, Numerai usa esas predicciones ganadoras para hacer operaciones reales en la bolsa y generar ganancias.
¿Por qué encriptar los datos?
Aquí está el truco brillante: al encriptar la información, Numerai protege sus estrategias de inversión. Los participantes no pueden copiar lo que hace el fondo porque nunca ven los datos reales. Solo ven patrones abstractos.
Es como pedirle a alguien que te ayude a resolver un rompecabezas sin mostrarle la imagen completa. Aun así, pueden encontrar piezas que encajan.
Los números detrás del experimento
Numerai ha levantado financiación en varias rondas: 7,5 millones de dólares en 2016, seguidos de 10 millones adicionales, y posteriormente 100 millones de dólares (aunque las fuentes no especifican el año exacto de esta última ronda).
Entre sus inversores destacan nombres pesados del mundo financiero y tecnológico: Howard Morgan (de Renaissance Technologies, uno de los hedge funds más exitosos del mundo), Naval Ravikant (cofundador de AngelList) y Paul Tudor Jones (legendario inversor). También participó Union Square Ventures.
El fondo gestiona entre 300 y 320 millones de dólares en activos totales.
¿Quién está detrás?
Richard Craib, el fundador, trabajó anteriormente en hedge funds cuantitativos (fondos que usan matemáticas y algoritmos para invertir). Su idea era simple pero revolucionaria: ¿por qué limitar el talento a un equipo pequeño en una oficina cuando puedes aprovechar la inteligencia colectiva del mundo entero?
La respuesta fue crear un sistema donde miles de mentes brillantes compiten, pero nadie puede robar las ideas de nadie porque los datos están encriptados.
¿Por qué esto es diferente?
Los hedge funds tradicionales contratan a los mejores científicos de datos, les pagan salarios millonarios y mantienen todo en secreto. Numerai hace lo opuesto: abre la competición a cualquiera con habilidades en inteligencia artificial, mantiene el anonimato de todos, y recompensa solo a quien demuestre resultados.
Es como si en lugar de tener un equipo de fútbol fijo, cada semana hicieras pruebas abiertas y solo los que meten gol cobran.
Además, al usar criptomonedas para las recompensas, Numerai puede pagar instantáneamente a participantes en cualquier país del mundo, sin bancos intermediarios.
El futuro de las finanzas descentralizadas
Numerai representa un experimento fascinante: ¿puede la inteligencia colectiva y descentralizada superar a los equipos tradicionales de Wall Street? Hasta ahora, el modelo ha atraído suficiente capital y talento como para seguir funcionando casi una década después de su fundación.
La pregunta sigue abierta: ¿es este el futuro de la inversión, o simplemente un nicho interesante en el mundo financiero? Solo el tiempo (y los retornos de inversión) lo dirán.