Lleva desde 2004 online y acaba de cambiar por completo su forma de trabajar. Hoy describes tu proyecto en una conversación y en pocos minutos tienes una web con textos, fotos y diseño. Cuesta 50 euros al año.
Hay una pregunta incómoda que casi nadie se hace al montar una web: ¿cuánto tiempo vas a perder antes de tener algo publicable? No cuánto cuesta el plan mensual, ni cuántas plantillas trae. Cuánto tiempo.
Para la mayoría de negocios pequeños, ahí es donde se muere el proyecto. Se abre la cuenta, se elige una plantilla, se arrastran tres bloques, se deja para el fin de semana siguiente. Y ese fin de semana no llega nunca.
Palimpalem, una empresa familiar madrileña que lleva online desde 2004, ha reconstruido su producto alrededor exactamente de ese problema.
Cuentas lo tuyo y la web aparece
El funcionamiento actual cabe en una frase: describes tu proyecto en un chat y recibes una web terminada.
La conversación pregunta lo que preguntaría cualquiera que fuera a hacerte la web: a qué te dedicas, qué estilo te gusta, si tienes fotos. No es un formulario disfrazado. Se adapta según respondes.
Al final de esa conversación no hay un borrador ni un esqueleto que rellenar. Hay una web completa: textos escritos para tu sector, tus fotos ya optimizadas, menú, estructura, colores y formulario de contacto. Publicable tal cual.
A partir de ahí empieza la parte que sí es manual, y que sigue siendo la de siempre: colores, fondos, galerías, probar otras plantillas hasta dar con la tuya. Todo desde un panel sencillo. La diferencia es el punto de partida. Antes empezabas con una página en blanco. Ahora empiezas con tu web ya hecha, y decides qué cambiar.
Es un giro considerable para una plataforma que durante años defendió justo lo contrario: construir pieza a pieza, sin prisa, disfrutando del proceso. Aquella idea tenía su público, y sigue disponible para quien quiera tocarlo todo. Pero convertía el primer día en un trabajo, y mucha gente no llegaba al segundo.
Qué cuesta
Aquí es donde el proyecto se separa de los grandes, y conviene mirarlo con números en la mano.
El acceso es gratuito y completo durante tres meses, con todas las herramientas y sin límites. Sin tarjeta de crédito para empezar. Después se pasa al plan Plus, y mientras tanto la web se guarda.
El Plus cuesta 5 euros al mes, o 50 euros al año. Sin permanencia. Dominio propio y correo profesional son opcionales dentro de ese plan.
La comparación con las alternativas grandes, con tarifas oficiales a 29 de junio de 2026, en pago anual, con IVA incluido y sin dominio en todos los casos:
| Palimpalem | Wix | Squarespace | Jimdo | |
|---|---|---|---|---|
| Precio Plus / mes | 4,17 € | 16,94 € | 14,52 € | 13,31 € |
| Coste al año | 50 € | 203 € | 174 € | 160 € |
| Cancelar cuando quieras | Sí | No, contrato anual | No, contrato anual | No, 12-24 meses |
| Te atiende una persona real | Sí | No | No | No |
| Empresa y datos en Europa | Sí, España | No, EE. UU. | No, EE. UU. | Sí, Alemania |
| Bajo la ley europea de datos (RGPD) | Sí | No | No | Sí |
| Versión gratis de verdad | Sí | Sí | No | Sí |
| En activo desde | 2004 | 2006 | 2003 | 2007 |
La diferencia anual ronda los 129 euros frente a la media de los tres. Un matiz de honestidad en la comparación: la competencia suele publicar precios sin IVA, y aquí se ha añadido el 21% a todos para medir igual. Wix, Squarespace y Jimdo regalan el dominio el primer año y luego lo cobran aparte, unos 20 euros anuales.
Veintidós años es mucho tiempo
En un sector donde la mayoría de proyectos no llega a los cinco años, Palimpalem lleva desde 2004. Ha sobrevivido a Geocities, a Flash y a incontables cambios de algoritmo de Google.
Esa longevidad importa más de lo que parece cuando hablamos de una web: si la plataforma cierra, tu presencia online desaparece con ella.
Hay otro detalle que no sale en ninguna tabla comparativa. Cuando algo va mal, contesta una persona. Enrique Pastore, cliente desde hace nueve años, lo cuenta así: "las pocas veces que tuve algún problema, el mismo fue solucionado dentro de las 24 horas. Lo trascendente es que el propio Martín ES el que soluciona y no delega". J.C. Herranz, escritor y cliente desde 2008, habla de "estabilidad, sencillez y un trato excepcional".
Son dos voces, no una encuesta. Pero apuntan a algo que las multinacionales del sector no pueden ofrecer por estructura: que quien construye la herramienta sea quien responde el correo.
Para quién tiene sentido
No es para quien necesita una tienda online con diez mil referencias ni una estrategia SEO agresiva.
Encaja bien en el negocio de barrio (el bar, la peluquería, la clínica veterinaria), en el club o la asociación, en el fotógrafo o el artesano que quiere enseñar su trabajo, y en el proyecto personal que lleva dos años en la cabeza sin llegar a publicarse. Funciona en español, inglés y alemán.
La plataforma publica demos reales por sector, desde una panadería hasta un despacho de abogados o un apartamento turístico, que dan una idea bastante honesta del resultado.
Lo que enseña este cambio
Que una plataforma española con veintidós años a la espalda haya reconstruido su producto de arriba abajo dice algo sobre el momento actual: las herramientas que exigen tiempo al usuario están perdiendo frente a las que le devuelven tiempo.
Palimpalem no ha abaratado el precio ni añadido más plantillas. Ha eliminado el primer día de trabajo, que era el punto donde se caía la mayoría.
Detrás no hay una multinacional ni una ronda de financiación. Es una empresa pequeña de Madrid por la que han pasado más de 1,4 millones de webs creadas desde 2004. Y en 2026, la pregunta que decide si un proyecto sale adelante o se queda en la carpeta de pendientes ya no es cuánto cuesta, sino cuánto tarda.
Se puede probar gratis durante tres meses en palimpalem.com, sin tarjeta y sin compromiso.
Fuentes
Datos de precios, comparativa y funcionamiento: palimpalem.com, tarifas oficiales consultadas a 29 de junio de 2026. Testimonios de clientes publicados en la propia plataforma.