La startup bilbaína ofrece acceso a más de 80 ordenadores cuánticos mediante una única API, eliminando barreras técnicas para empresas
La computación cuántica lleva décadas siendo una promesa tecnológica reservada a laboratorios de investigación y gigantes tecnológicos. Mientras IBM, Google o Rigetti desarrollan sus propios ordenadores cuánticos, la mayoría de empresas europeas observan desde la distancia, sin saber cómo dar el salto a esta tecnología que podría revolucionar sectores como la logística, la farmacéutica o las finanzas. En este contexto nace QCentroid Labs, una startup bilbaína que quiere democratizar el acceso a la computación cuántica con un enfoque radicalmente diferente: no fabricar ordenadores cuánticos, sino crear la infraestructura que permita a cualquier empresa usarlos.
Fundada en octubre de 2022 en Bilbao, QCentroid Labs ha desarrollado una plataforma de Quantum-as-a-Service (QaaS, o computación cuántica como servicio) que funciona como un «App Store» de la tecnología cuántica. Su propuesta es simple en concepto pero compleja en ejecución: ofrecer acceso a más de 80 ordenadores cuánticos y simuladores de diferentes fabricantes a través de una única API (interfaz de programación de aplicaciones), eliminando la necesidad de que las empresas dominen las particularidades técnicas de cada proveedor.
El problema que resuelve QCentroid
La computación cuántica promete resolver en minutos problemas que a los ordenadores clásicos les llevarían siglos. Sin embargo, la tecnología aún está en fase de maduración y presenta barreras de entrada significativas para las empresas. Cada fabricante de ordenadores cuánticos —IBM, Google, Rigetti, IonQ— utiliza diferentes tecnologías de qubits (bits cuánticos), lenguajes de programación específicos y arquitecturas propias. Para una empresa que quiera experimentar con casos de uso cuánticos, esto significa invertir recursos considerables en aprender múltiples plataformas sin garantía de retorno.
Además, los ordenadores cuánticos actuales todavía no han alcanzado la llamada «ventaja cuántica» de forma generalizada —el punto en el que superan consistentemente a los ordenadores clásicos en tareas prácticas—. Esto genera incertidumbre: ¿merece la pena invertir ahora en una tecnología que aún no está madura? ¿Cómo prepararse para el futuro sin comprometer recursos en el presente?
QCentroid Labs aborda estas cuestiones con un modelo que combina pragmatismo y visión de futuro. Su plataforma permite a las empresas validar casos de uso reales con tecnología cuántica actual, mientras se preparan para la llegada de ordenadores cuánticos más potentes. Todo ello sin necesidad de contratar equipos especializados en física cuántica ni realizar grandes inversiones iniciales.
Cómo funciona la plataforma
El núcleo de QCentroid es su plataforma de QuantumOps, un concepto que adapta las prácticas de DevOps (desarrollo y operaciones) al mundo cuántico. La empresa ha desarrollado un proceso que actualmente está en trámite de patente y que acelera el desarrollo de soluciones cuánticas empresariales.
En la práctica, funciona así: una empresa con un problema específico —optimización de rutas logísticas, simulación molecular para desarrollo de fármacos, o análisis de riesgo financiero— accede a la plataforma de QCentroid mediante una API única. Esta interfaz traduce el problema a un formato compatible con múltiples proveedores de computación cuántica, ejecuta el algoritmo en los ordenadores más adecuados para ese caso concreto, y devuelve los resultados de forma unificada.
El modelo de negocio es pay-per-use (pago por uso): las empresas solo pagan por el tiempo de computación que realmente utilizan, sin necesidad de suscripciones anuales ni inversiones en hardware. Esto reduce drásticamente el riesgo de experimentación y permite validar si la computación cuántica aporta valor real a un caso de uso específico antes de comprometer más recursos.
La plataforma da acceso a más de 80 ordenadores cuánticos y simuladores de distintos fabricantes, lo que la convierte en agnóstica respecto a proveedores. Esto es crucial en un mercado donde aún no está claro qué tecnología de qubits —superconductores, iones atrapados, átomos neutros o fotónica— dominará a largo plazo.
El equipo detrás de la tecnología
Al frente de QCentroid Labs está Carlos Kuchkovsky, quien figura como administrador único y CEO de la compañía. Aunque la información pública sobre el equipo fundador es limitada, la empresa ha demostrado capacidad técnica suficiente para desarrollar una plataforma compleja que integra múltiples proveedores de computación cuántica y para establecer colaboraciones con centros de investigación de referencia.
La startup tiene su sede en Bilbao, en la comunidad autónoma del País Vasco, una región que ha apostado fuertemente por la innovación tecnológica a través de centros como Tecnalia o el Basque Quantum Center. Esta ubicación no es casual: el ecosistema vasco ofrece acceso a talento técnico, infraestructura de investigación y un tejido industrial avanzado que puede beneficiarse de la computación cuántica.
Alianzas estratégicas y validación del modelo
En 2024, QCentroid Labs firmó un acuerdo de colaboración con Tecnalia, uno de los centros de investigación aplicada más importantes de España. Esta alianza tiene como objetivo promover la adopción de computación cuántica en empresas, combinando la plataforma tecnológica de QCentroid con la experiencia sectorial y la red de contactos industriales de Tecnalia.
La colaboración es significativa porque valida el enfoque de QCentroid desde dos perspectivas. Por un lado, demuestra que un centro de investigación de prestigio considera viable su modelo de QuantumOps. Por otro, le da acceso a empresas industriales que podrían beneficiarse de la computación cuántica pero que carecen del conocimiento técnico para implementarla por sí mismas.
Además, QCentroid ha sido reconocida entre las 50 startups más innovadoras de 2025, un indicador de que el mercado y los analistas del sector ven potencial en su propuesta. Este tipo de reconocimientos, aunque no garantizan el éxito comercial, ayudan a ganar visibilidad y credibilidad en un sector tan técnico y especializado.
Estructura empresarial y evolución
Según los registros mercantiles, QCentroid Labs SL se constituyó formalmente en octubre de 2022 con un capital social inicial de 3.000 euros. Desde entonces, la empresa ha realizado varios aumentos de capital, alcanzando los 4.037,36 euros en 2024. Estas cifras, modestas en comparación con startups de otros sectores, son habituales en empresas tecnológicas en fase inicial que priorizan el desarrollo de producto sobre la captación masiva de capital.
La compañía está clasificada bajo los códigos CNAE 6201 y 6209, correspondientes a programación informática y servicios relacionados con las tecnologías de la información. Su objeto social se centra en la creación, diseño y gestión de plataformas tecnológicas y Software as a Service (SaaS), lo que refleja su modelo de negocio basado en servicios cloud.
No existe información pública verificada sobre rondas de financiación externas, inversores institucionales o valoración de la empresa. Esto podría indicar que QCentroid se encuentra en una fase de bootstrapping (autofinanciación) o que ha optado por crecer de forma orgánica antes de buscar capital de riesgo. También es posible que haya recibido financiación que aún no consta en registros públicos.
El mercado de la computación cuántica empresarial
QCentroid compite en un mercado global dominado por gigantes tecnológicos. IBM Quantum ofrece acceso cloud a sus ordenadores cuánticos desde 2016 y cuenta con una comunidad de más de 400.000 usuarios. Google Quantum AI ha logrado hitos como la «supremacía cuántica» en 2019 y continúa desarrollando procesadores cada vez más potentes. Rigetti Computing, empresa estadounidense cotizada en bolsa, también ofrece servicios de computación cuántica en la nube.
Sin embargo, QCentroid se diferencia de estos competidores en varios aspectos. Mientras IBM, Google o Rigetti son fabricantes de hardware cuántico que ofrecen acceso a sus propias máquinas, QCentroid es agnóstica: su plataforma integra ordenadores de múltiples proveedores. Esto la convierte en un intermediario neutral que puede recomendar la mejor tecnología para cada caso de uso, sin estar atada a un único fabricante.
Además, QCentroid se posiciona como la única empresa española que ofrece un servicio integral de Quantum-as-a-Service. Esto le da ventajas en el mercado local: proximidad geográfica, conocimiento del tejido empresarial español, capacidad de ofrecer soporte en español y adaptación a las particularidades regulatorias europeas. En un sector donde la confianza y el acompañamiento técnico son cruciales, estos factores pueden marcar la diferencia.
Casos de uso y sectores objetivo
Aunque QCentroid no ha publicado casos de éxito específicos, su plataforma está diseñada para atender a tres tipos de clientes: corporaciones, fabricantes de tecnología y centros de investigación. Cada uno de estos segmentos tiene necesidades diferentes en cuanto a computación cuántica.
Las corporaciones buscan principalmente optimización de procesos: rutas logísticas más eficientes, carteras de inversión mejor balanceadas, o simulaciones de materiales para desarrollo de productos. La computación cuántica puede ofrecer ventajas en estos campos, aunque aún no de forma generalizada. La propuesta de QCentroid permite a estas empresas experimentar sin comprometer grandes presupuestos.
Los fabricantes de tecnología, por su parte, pueden estar interesados en integrar capacidades cuánticas en sus propios productos o servicios. La API de QCentroid facilita esta integración sin necesidad de desarrollar infraestructura propia.
Los centros de investigación, finalmente, necesitan acceso a múltiples plataformas cuánticas para comparar resultados y validar algoritmos. La plataforma de QCentroid les ahorra la complejidad de gestionar relaciones con múltiples proveedores.
Desafíos y perspectivas de futuro
QCentroid enfrenta varios retos significativos. El primero es educativo: la mayoría de empresas españolas aún no comprenden qué es la computación cuántica ni cómo podría beneficiarles. Esto requiere un esfuerzo considerable en divulgación y acompañamiento, que puede ralentizar el crecimiento comercial.
El segundo desafío es tecnológico. La computación cuántica está en constante evolución, con nuevos algoritmos, arquitecturas de hardware y casos de uso emergiendo continuamente. Mantener una plataforma que integre más de 80 sistemas diferentes requiere un esfuerzo técnico considerable y un equipo altamente especializado.
El tercer reto es competitivo. Los grandes fabricantes de ordenadores cuánticos tienen recursos prácticamente ilimitados y podrían decidir mejorar sus propias plataformas de acceso, reduciendo la ventaja de intermediarios como QCentroid. La empresa debe demostrar que su valor añadido —la integración multi-proveedor y el soporte especializado— justifica el coste adicional frente a acceder directamente a IBM o Google.
Por otro lado, QCentroid tiene oportunidades claras. El mercado europeo de computación cuántica está creciendo rápidamente, impulsado por iniciativas como el Quantum Flagship de la Unión Europea, que ha destinado mil millones de euros a investigación cuántica. España, aunque rezagada respecto a países como Alemania o Francia, está aumentando su inversión en este campo.
Además, la tendencia hacia la soberanía tecnológica europea podría beneficiar a empresas locales como QCentroid. Muchas organizaciones prefieren trabajar con proveedores europeos para evitar dependencias de tecnología estadounidense o china, especialmente en sectores estratégicos como defensa, energía o finanzas.
La colaboración con Tecnalia abre puertas a sectores industriales tradicionales —automoción, aeronáutica, energía— que podrían beneficiarse de la computación cuántica pero que difícilmente la adoptarían sin un intermediario de confianza. Si QCentroid logra demostrar valor en estos sectores, podría establecerse como el puente entre la industria tradicional y la revolución cuántica.
El éxito de QCentroid dependerá, en última instancia, de su capacidad para demostrar retorno de inversión real a sus clientes. La computación cuántica aún está en una fase donde las promesas superan a los resultados prácticos. Las empresas que logren identificar casos de uso donde la tecnología cuántica actual ya aporta ventajas competitivas, y que faciliten su implementación de forma accesible, serán las que lideren este mercado emergente.
QCentroid Labs representa una apuesta arriesgada pero potencialmente transformadora: convertir una tecnología compleja y fragmentada en un servicio accesible para empresas que, de otro modo, nunca se plantearían experimentar con ordenadores cuánticos. Si la computación cuántica cumple aunque sea una parte de sus promesas en los próximos años, plataformas como la de QCentroid podrían convertirse en infraestructura crítica para la economía digital del futuro.