Dos ex-googlers madrileños construyeron la alternativa inteligente a la publicidad invasiva, y ahora tienen 250 millones de euros y presencia global para demostrarlo
Imagina por un momento que cada banner publicitario que ves online fuera realmente relevante para ti, integrado de forma natural en el contenido que estás leyendo, y todo esto sin que ninguna empresa haya rastreado tu historial de navegación. Suena a utopía, ¿verdad? Pues Seedtag lleva más de una década convirtiendo esta visión en realidad desde Madrid, y lo que han conseguido es francamente impresionante.
Lo que me fascina de esta startup española es cómo sus fundadores, Albert Nieto y Jorge Poyatos, anticiparon hace más de diez años el colapso del modelo publicitario basado en cookies. Mientras el resto del sector seguía exprimiendo datos personales como si no hubiera un mañana, ellos apostaron por algo radicalmente diferente: la inteligencia artificial contextual.
La Gran Idea: Publicidad que entiende sin espiar
El motor de IA de Seedtag, bautizado como «Liz», es capaz de analizar miles de artículos por minuto, comprendiendo el contexto visual y textual de forma similar a como lo haría un humano. ¿El resultado? Anuncios que aparecen exactamente donde deben aparecer, cuando deben aparecer, sin necesidad de cookies ni rastro digital alguno.
Es como tener un publicista extraordinariamente inteligente que sabe cuándo un lector está interesado en tecnología, viajes o moda, pero que respeta absolutamente su privacidad. La tecnología analiza el contenido en tiempo real –fotografías, vídeos, texto– y determina el momento perfecto para mostrar cada anuncio de forma orgánica e integrada.
La Historia Problema-Solución: Dos exgooglers con visión de futuro
La historia comenzó en 2014, cuando Nieto y Poyatos trabajaban en Google y observaron de primera mano cómo la industria publicitaria se dirigía hacia un precipicio. Las regulaciones de privacidad se endurecían, los usuarios desarrollaban «banner blindness» y los anunciantes perdían eficacia con cada campaña.
Su insight fue brillante en su simplicidad: en lugar de perseguir a los usuarios por internet, ¿por qué no entender el contenido que están consumiendo? Si alguien lee un artículo sobre coches eléctricos, probablemente esté interesado en sostenibilidad, tecnología o movilidad. No hace falta saber quién es esa persona para ofrecerle publicidad relevante.
Lo que encuentro particularmente ingenioso es que resolvieron el problema desde múltiples ángulos: mayor privacidad para usuarios, mejor rendimiento para anunciantes, y experiencias menos invasivas para todos. Una solución win-win-win que es rara de ver en el sector tecnológico.
Detrás de la Innovación: El dúo que desafió a Google
Albert Nieto y Jorge Poyatos no eran precisamente unos rookies cuando decidieron dejar Google para fundar Seedtag. Su experiencia en la meca tecnológica mundial les dio una perspectiva privilegiada sobre hacia dónde se dirigía la publicidad digital, pero también les proporcionó la confianza necesaria para apostar por una visión contraria a la corriente dominante.
Me llama la atención cómo han gestionado la transición de startup a scale-up: de dos fundadores a más de 600 empleados, de Madrid a 17 mercados internacionales. Han sabido mantener la cultura de innovación mientras escalaban operaciones globales, algo que muchas empresas no logran hacer sin perder su alma en el proceso.
Modelo de Negocio Inteligente: Monetizando la atención genuina
El modelo de Seedtag es elegante en su diseño: establecen acuerdos directos con grandes grupos editoriales para integrar su tecnología en los contenidos. Los anunciantes pagan por campañas contextuales que se adaptan automáticamente al contenido que los usuarios están consumiendo, mientras que los editores obtienen mejores ingresos gracias a anuncios más efectivos y menos intrusivos.
Lo ingenioso del sistema es que genera un círculo virtuoso: al no interrumpir la experiencia del usuario, los anuncios reciben mayor atención y engagement, lo que permite cobrar tarifas premium. Es un modelo que recompensa la calidad sobre la cantidad, algo refrescante en un sector tradicionalmente obsesionado con las impresiones masivas.
La plataforma funciona en múltiples formatos –foto, vídeo, streaming– y se adapta en tiempo real a las circunstancias del contenido, maximizando la relevancia sin comprometer la experiencia de lectura o visualización.
Ventaja Competitiva: Privacidad como diferenciador
Frente a competidores como IAS, GumGum o Mirriad, Seedtag ha construido ventajas defensivas sólidas. Su motor de IA propio les da control total sobre su tecnología core, mientras que su enfoque estricto en privacidad les posiciona perfectamente para el mundo post-cookies que ya está aquí.
Lo que me parece más destacable de su propuesta es cómo han convertido una limitación regulatoria en una ventaja competitiva. Mientras otras empresas luchan por adaptarse a las nuevas normativas de privacidad, Seedtag lleva una década perfeccionando tecnología que es privacy-first por diseño.
Han conseguido el respaldo de más de 1000 marcas de primer nivel –P&G, Volkswagen, Vodafone, Unilever, Samsung– y consistentemente superan las expectativas de rendimiento de sus clientes. No es casualidad: cuando los anuncios son genuinamente relevantes y no invasivos, funcionan mejor.
Crecimiento e Impacto: De startup a potencial unicornio
Los números de Seedtag hablan por sí solos. En 2022 protagonizaron la mayor ronda de financiación del ecosistema español cuando Advent International invirtió 250 millones de euros, convirtiéndola en la operación de venture capital más grande del país ese año.
Su facturación superó los 76 millones de euros en 2020 y han mantenido un crecimiento sólido incluso durante circunstancias complicadas como la pandemia. La expansión internacional ha sido meteórica: de una oficina en Madrid a operaciones en 17 mercados, incluida su reciente entrada en Estados Unidos tras la adquisición de Beachfront.
Lo que encuentro particularmente impresionante es que han conseguido escalar manteniendo su ADN tecnológico. En un sector donde muchas empresas crecen mediante adquisiciones y partnerships, Seedtag ha apostado fuertemente por desarrollar tecnología propia y diferenciada.
Reflexiones Finales: Anticipando el futuro de la publicidad
Seedtag representa algo que no vemos con frecuencia en el ecosistema startup español: una empresa que no solo identificó una tendencia futura, sino que apostó por ella cuando aún era contraintuitiva. Mientras el sector publicitario se aferraba a modelos invasivos, ellos construyeron la alternativa.
En 2025, con las cookies de terceros prácticamente extintas y la privacidad como prioridad absoluta para usuarios y reguladores, la visión de Nieto y Poyatos parece no solo acertada, sino visionaria. Han construido una empresa que se beneficia de tendencias que apenas están empezando a materializarse completamente.
Mi intuición es que estamos viendo solo el principio de su historia. Con su tecnología madura, financiación sólida y posicionamiento privilegiado en el mercado post-cookies, Seedtag tiene todos los ingredientes para convertirse en el primer unicornio español del sector adtech. La pregunta no es si lo conseguirán, sino cuándo.