Cómo dos estudiantes universitarios convirtieron azúcar y microorganismos en materiales que valen más de 1.000 millones de dólares
Imagina que pudieras fabricar ropa, piezas de coche o envases sin usar ni una gota de petróleo. Eso es exactamente lo que hace Spiber, una empresa japonesa que está revolucionando la forma en que producimos materiales.
¿Qué hace Spiber?
Spiber crea materiales a partir de proteínas fermentadas. Suena complicado, pero el proceso es sorprendentemente parecido a hacer cerveza o yogur.
La empresa toma azúcar de caña de azúcar (sí, el mismo que endulza tu café) y lo fermenta con microorganismos especiales. El resultado es una proteína llamada Brewed Protein (proteína fermentada), que puede transformarse en fibras para ropa, películas flexibles o resinas duras.
Es como si la naturaleza fabricara plástico y tela, pero sin contaminar.
El problema que resuelve
La industria textil y del plástico depende casi completamente del petróleo. Fabricar una simple camiseta de poliéster requiere procesos químicos que generan toneladas de CO₂ y residuos tóxicos.
Además, estos materiales tardan cientos de años en descomponerse. Cada año, millones de toneladas de ropa y plásticos terminan en vertederos o en el océano.
Spiber ofrece una alternativa: materiales que se producen sin petróleo y que son biodegradables. La proteína fermentada puede descomponerse naturalmente, cerrando el ciclo sin dejar rastro.
¿Cómo empezó todo?
La historia comenzó en 2004, cuando dos estudiantes de bioinformática de la Universidad de Keio, Kazuhide Sekiyama y Junichi Sugahara, se preguntaron si podían usar la biotecnología para resolver problemas ambientales.
Se inspiraron en la seda de araña, uno de los materiales más resistentes de la naturaleza. Pero en lugar de criar arañas (que son territoriales y se comen entre ellas), decidieron programar microorganismos para que produjeran proteínas similares.
En 2007 fundaron Spiber en Tsuruoka, una pequeña ciudad en la región de Yamagata. Lo que empezó como un proyecto universitario se convirtió en una empresa que hoy vale más de 1.000 millones de dólares.
Los números
Spiber ha recaudado 312 millones de dólares en una ronda de financiación liderada por Carlyle, con participación de Fidelity y Baillie Gifford. Este dinero se destinó principalmente a construir una planta de producción en Iowa, Estados Unidos.
Además, la empresa captó más de 10.000 millones de yenes (unos 67 millones de euros) para escalar su producción y ventas.
En 2023, Spiber inauguró una fábrica en Tailandia con capacidad para producir hasta 5 millones de toneladas de polímeros proteicos al año. La planta usa biomasa de caña de azúcar, aunque planean cambiar a residuos agrícolas en el futuro.
¿Cómo gana dinero?
Spiber no vende directamente al consumidor. Su modelo es B2B (business to business), es decir, vende sus materiales a otras empresas.
Sus clientes son marcas de moda, fabricantes de automóviles y empresas aeroespaciales que buscan alternativas sostenibles. Por ejemplo:
• La marca japonesa Goldwin usa Brewed Protein para fabricar jerséis.
• Lexus incorporó estos materiales en los asientos de algunos de sus coches.
Cada cliente recibe materiales personalizados según sus necesidades: fibras más resistentes para ropa deportiva, resinas flexibles para interiores de coches, o películas transparentes para envases.
¿Por qué es diferente?
Hay otras empresas trabajando en materiales sostenibles, como Bolt Threads, que también produce seda sintética mediante biotecnología. Pero Spiber destaca por tres razones:
1. Versatilidad extrema: Su proteína fermentada no solo sirve para textiles. Puede convertirse en resinas duras, películas flexibles o fibras ultraligeras. Es como tener un material camaleón.
2. Producción a gran escala: Mientras muchas startups de biotecnología luchan por salir del laboratorio, Spiber ya tiene fábricas operativas produciendo millones de toneladas.
3. Biodegradabilidad real: A diferencia de algunos «bioplásticos» que solo se descomponen en condiciones industriales específicas, los materiales de Spiber pueden biodegradarse naturalmente.
¿Y ahora qué?
Spiber está considerando salir a bolsa en los próximos años, lo que le daría acceso a más capital para expandirse globalmente.
La empresa también trabaja en hacer su proceso aún más sostenible, reemplazando el azúcar de caña por residuos agrícolas que de otro modo se desperdiciarían.
Si Spiber logra reducir costes y escalar su producción, podríamos estar ante un cambio fundamental en cómo fabricamos casi todo: desde la ropa que vestimos hasta los coches que conducimos, sin depender del petróleo.
La pregunta ya no es si la biotecnología puede reemplazar al plástico, sino cuánto tardará en hacerlo.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo fabrica Spiber materiales sin petróleo?
Spiber utiliza un proceso de fermentación similar al de la cerveza o el yogur. Toma azúcar de caña de azúcar y lo fermenta con microorganismos especiales para crear una proteína llamada Brewed Protein. Esta proteína se transforma en fibras para ropa, películas flexibles o resinas duras, replicando procesos naturales sin depender del petróleo.
¿Qué inspiró la creación de Spiber?
Los fundadores Kazuhide Sekiyama y Junichi Sugahara, estudiantes de bioinformática de la Universidad de Keio, se inspiraron en la seda de araña, uno de los materiales más resistentes de la naturaleza. En lugar de criar arañas, programaron microorganismos para producir proteínas similares, lo que llevó a la fundación de Spiber en 2007.
¿Son biodegradables los materiales de Spiber?
Sí, los materiales de Spiber son biodegradables. La proteína fermentada puede descomponerse naturalmente sin dejar rastro, cerrando el ciclo de vida del producto. Esto contrasta con los plásticos tradicionales derivados del petróleo, que tardan cientos de años en descomponerse.
¿Qué problemas resuelve Spiber en la industria textil?
La industria textil tradicional depende del petróleo y genera toneladas de CO₂ y residuos tóxicos. Millones de toneladas de ropa terminan en vertederos u océanos anualmente. Spiber ofrece una alternativa sostenible produciendo materiales sin petróleo que son biodegradables y menos contaminantes.
¿Cuánto vale actualmente Spiber?
Spiber, fundada en 2007 en Tsuruoka, Japón, ha alcanzado una valoración de más de 1.000 millones de dólares. Lo que comenzó como un proyecto universitario se ha convertido en una empresa revolucionaria en el sector de materiales sostenibles.
¿Qué aplicaciones tienen los materiales de Spiber?
Los materiales de Spiber pueden utilizarse en múltiples sectores: ropa y textiles, piezas de automóviles, envases y embalajes. La versatilidad de la proteína fermentada permite transformarla en diferentes formas según las necesidades industriales, ofreciendo alternativas sostenibles en diversos mercados.
Fuentes